fbpx Skip to main content

Cada día es más importante el ahorro en las facturas de la luz y aprovechar nuestro entorno para producir energía, ya sea para nuestra vivienda o negocio. Siendo la energía solar una de las fuentes naturales más utilizadas.
La energía del Sol la captamos mediante placas, también llamadas módulos o paneles. Son dispositivos que se encargan de transformar dicha energía en calor o en electricidad, dependiendo del tipo de paneles solares que sean.

Paneles fotovoltaicos vs paneles térmicos

Básicamente podemos generar agua caliente sanitaria para toda la vivienda o podemos generar electricidad. Y según estos dos fines, debemos utilizar placas térmicas o placas fotovoltaicas.

¿Qué son los paneles solares térmicos?

Los paneles o placas solares térmicas son aquellos dispositivos que absorben la radiación solar con el objeto de calentar un fluido interno (normalmente una solución de glicol). Líquido que será canalizado por medio de conductos hasta un intercambiador para transferir su calor.

Este líquido es caloportador, por lo que tiene la capacidad de transportar el calor. Y una vez que es conducido, transfiere su calor al agua que se utilizará para la red sanitaria. Después, el líquido sale frío del intercambiador y vuelve a realizar el mismo ciclo.

¿Qué son los paneles fotovoltaicos?

Por otro lado, tenemos a los paneles fotovoltaicos, placas solares que absorben la energía lumínica para producir electricidad. ¿Cómo funcionan? Tienen un mecanismo diferente a los anteriores.

Los paneles solares fotovoltaicos contienen múltiples celdas denominadas células fotovoltaicas, dispuestas sobre una plancha de polietileno. La cantidad de células dependerá de la empresa fabricante.

Estas células son unos mini dispositivos electrónicos que transforman la energía del Sol en electricidad. Electricidad que se genera gracias al efecto fotoeléctrico, en el que materiales semiconductores de las celdas absorben las partículas lumínicas (fotones) y liberan electrones, produciéndose la corriente eléctrica.

Generalmente, el material semiconductor más utilizado para elaborar las celdas es el silicio Si. Es un material que se emplea en los productos microelectrónicos y es de bajo coste.

Dependiendo de la estructura interna del silicio, las células pueden clasificarse en policristalinas y monocristalinas.

¿Qué son los paneles solares policristalinos?

Cuando hablamos de paneles solares policristalinos nos referimos a las placas fotovoltaicas cuyas celdas se construyen con silicio no homogéneo, un material que se solidifica por fases y genera diversos cristales de tonalidad azul no uniforme.

¿Qué son los paneles solares monocristalinos?

Los paneles solares monocristalinos son las placas fotovoltaicas construidas con celdas de silicio, pero de un solo y gran cristal que se recorta en láminas. Puede ser de color azul oscuro, casi negro.

¿Cuál es la diferencia entre los paneles solares monocristalinos y policristalinos?

Además de diferenciarse por poseer una celda multicristal o de un solo cristal de silicio, los paneles solares policristalinos y monocristalinos también se diferencian por:

  • La Eficiencia. Normalmente, los paneles solares monocristalinos poseen mayor eficiencia que los policristalinos.
  • El Proceso de calentamiento. Los paneles policristalinos absorben el calor a mayor velocidad que los monocristalinos.
  • El Coste. Las placas fotovoltaicas monocristalinas tienen un mayor coste que las policristalinas pero su rentabilidad a largo plazo es mayor

Cuando dotamos nuestra vivienda o negocio de una instalación de paneles fotovoltaicos de calidad obtenemos un gran ahorro tanto económico como ecológico y obtenemos una dependencia mucho menor de la red eléctrica.

¿Qué es el autoconsumo fotovoltaico?

Podemos definir el autoconsumo energético fotovoltaico como el mecanismo para consumir energía eléctrica generada de forma individual, a través de un sistema de paneles fotovoltaicos dispuestos de forma cercana y conectado a la red eléctrica de la vivienda.

¿Cómo funciona el autoconsumo fotovoltaico? 

Un sistema de autoconsumo con placas solares fotovoltaicas es un sistema en el cual uno consume directamente la energía generada por su instalación.

Al poseer un sistema de autoconsumo eléctrico fotovoltaico, conectado a la red, tenemos la ventaja de no sufrir escasez de electricidad, puesto que, cuando no exista la suficiente energía lumínica, nuestra vivienda o negocio se alimentará de la red eléctrica. Esto nos permite tener una menor dependencia de dicha red .

El sistema de autoconsumo solar también produce un excedente de energía no utilizada por la vivienda/negocio. Y según el destino de esta energía el autoconsumo puede clasificarse en:

Autoconsumo con excedentes

Cuando el sistema de autoconsumo permite que la energía sobrante sea ingresada a la red eléctrica, estamos en presencia de un autoconsumo con excedentes.  

Esta inyección de energía a la red es compensada en la factura por medio del Mecanismo de compensación simplificada regulado por ley. 

Una instalación de autoconsumo con excedentes puede ser con o sin acumulación, es decir, puedo volcar todo el excedente a la red o puedo acumular el excedente en una batería para poder disponer de él durante la noche. 

Autoconsumo sin excedentes

El sistema de autoconsumo sin excedentes cuenta con un mecanismo que impide que la energía sobrante sea inyectada a la red. Este tipo de autoconsumo es el utilizado principalmente en industria con instalaciones superiores a 100 Kw. 

El autoconsumo fotovoltaico, más que una forma de consumo de energía eléctrica, es una manera de ahorro energético y económico, porque ayuda al planeta a paralizar el cambio climático y, a la vez, tus facturas pueden disminuir hasta un 85%.

Es hora de empezar a utilizar las energías renovables. Podemos asesorarte para que aproveches tu entorno y generes la energía de tu hogar. En Nerosolar somos especialistas en la instalación de placas solares en Valencia y Castellón, siempre bajo los valores de la calidad, el servicio técnico y la atención al cliente.